En cualquier caso, contra viento y marea, el ultimo fin de semana del pasado mes de Junio me incorporporaba a la cena con mis amigos en Pitres, en plena Alpujarra granadina. Una cena con todos sus avíos, con su morcillita, sus papas a lo pobre, y hasta con su "digestivo" al final en un bareto donde aún aguantaban los "aparatos" del pueblo.
Tras una breve parada, el grupo entero decide subir a la Alcazaba, y lo hacemos por el paso conocido como "el coladero", junto a los Tajos Coloraos. Con bastante nieve pero sin problemas, salimos al plateau de la cima, donde vamos a pasar un buen rato disfrutando. En la bajada algunos se tiran por la loma abajo y otros volvemos por el mismo paso, aprovechando para visitar las lagunas más altas del circo.
Por la mañana, unos pocos recogemos rápido y nos vamos al Mulhacen, al que subimos en tiempo récord. Más rápida aún hacemos la bajada, casi corriendo, pues el resto del grupo nos espera en la lanzadera.
El fin de fiesta lo tenemos en Lanjaron, en el restaurante "la casita de papel", buen servicio y precio ajustado. Recomendable.
Estos fines de semana en Sierra Nevada son siempre un auténtico regalo: buenos amigos, alta montaña, clima agradable.
Aunque cueste un poco, merece la pena asistir, nunca defrauda.
2 comentarios:
Buena crónica de un fin de semana inmejorable: compañía, tiempo, entorno...todo fue perfecto. Leyendo el relato apetece volver de nuevo. En verano se echa de menos no poder salir a la sierra..Saludos
Buen resumen de un fin de semama muy agradable. Saludos..
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