martes, 19 de abril de 2011

EL RIO GENAL

El Genal es el principal afluente del río Guadiaro, con un recorrido aproximado de 60 km. En su discurrir conforma uno de los valles más bellos y singulares de Andalucia, un extraordinario espacio natural muy bien conservado que clama por ser declarado como el cuarto Parque Natural de nuestra Serranía.
El Genal nace "oficialmente" junto al pueblo de Igualeja, en un bonito paraje acondicionado como zona de recreo, de donde manan las aguas de una cueva, a modo de surgencia vauclusiana.
El río recibe el aporte de numerosos afluentes, como el río de Júzcar y el río Seco, el Gorgote y el Almarchar, formando lugares de gran belleza, con multitud de pozas, cascadas y remansos aptos para el baño.
Luego, el cauce se ensancha generosamente a los pies de la sierra Crestellina, para llegar al histórico paraje de Los Nogales, donde se une al Guadiaro. Como nota curiosa añadir que hasta aquí el río fue navegable, desde la cercana costa.
El valle del Genal es una zona que ansío conocer en profundidad. Me pilla algo lejos de Jerez, pero creo que hay que hacer un esfuerzo para explorar tan interesante enclave: recorriendo pueblos como Alpandeire, Genalguacil, Faraján, Casares, ... ascender a las cumbres de Crestellina, del Hacho de Gaucín, del cancho de Armola,...
Quiero conocer el valle en verano, me recuerda en parte a las Alpujarras granadinas, y por supuesto visitarlo en otoño, en noviembre, en la época de las castañas, tan abundantes en la zona.
De momento me conformo con haber estado en el nacimiento del río, como punto de partida de futuras y numerosas incursiones.
Lectura recomendada: "Valle del Genal. Guía del excursionista" de Rafael Flores Domínguez, ed. La Serranía.

domingo, 10 de abril de 2011

EL TAJO DEL AGUILA

Con 14 ó 15 años, iba de campamento de verano con los scouts de San José. Nuestro sitio predilecto era la finca de Los Cuquillos, entre el nacimiento de Tempul y el pueblo de Algar. Acampábamos en la orilla del Majaceite, en verdes praderas salpicadas de acebuches y algarrobos, nos bañábamos en el río, pescábamos barbos e incluso bebíamos de sus aguas.
En 1.995 construyeron el nuevo embalse de Guadalcacín, el más grande de la provincia, con 800 hectómetros cúbicos, un auténtico mar interior que inundó el valle entero, más allá del puente Picado, hasta las dehesas de Garcisobaco.
Pero el tiempo pasa y ahora, cuando visito la zona, si el embalse está bien lleno, me parece de nuevo un lugar precioso, donde el verde de los árboles se funde con el azul de las aguas, donde curiosas rocas de caliza y cuarcita se yerguen hacia el cielo, donde los buitres vigilan siempre el aire y donde se adivinan cercanas las sierras de los Alcornocales y las de Grazalema.
Esta mañana me fui con la moto, sólo, para variar, y me asomé por las instalaciones del complejo turístico del Tajo del Águila, un romántico negocio de casitas de alquiler, embarcadero, bar, etc, donde verdaderamente se pueden pasar unos días muy agradables.
Lo que me preocupa es que recientemente el complejo ha sido adquirido por unos nuevos propietarios que piensan quitar las cabañas y construir un hotel más lujoso, según me confirmaron allí mismo. No sé si será una buena idea, la zona está en los límites del Parque Natural, no sé si justo dentro o justo fuera.
Habrá que estar atentos.
De momento, el lugar sigue mereciendo una visita, y si es en esta época, mejor.
Perdón por la calidad de las fotos, están hechas con el móvil, se me olvidó mi cámara en casa, una lástima, pero tendré que volver para sacar mejores instantáneas.

lunes, 21 de marzo de 2011

LA GRAN MAREA

El pasado fin de semana tuvo lugar un evento natural de gran interés: la "super luna", que no es más que el momento en que el satélite se sitúa más cerca de la tierra, como unos 30.000 km. más próxima, lo que la hace parecer sensiblemente más grande y más brillante.
Como consecuencia de esto, se produce una marea muy acusada, con un coeficiente de 117, casi el doble de lo normal. El día clave era el 19 de marzo, el sábado pasado, y la hora de bajamar, las 8.39 en Cádiz.
Así que nada, uno que es de natural curioso de los fenómenos naturales en general, a las 8h de la mañana estaba arrancando la moto para asomarme a la playa. Mi sitio escogido fue la Barrosa, en Chiclana, pues quería ver cómo quedaba el islote de Sancti Petri.
En la entrada de Chiclana me encontré una tremenda caravana de coches. Los medios habían difundido la noticia y miles de curiosos querían ver qué pasaba, en busca de algo espectacular o apocalíptico, término tristemente de moda tras la tragedia de Japón.
Un delgado brazo de arena casi conectaba la punta del Boquerón con el castillo, aunque no estoy seguro de que el itinerario fuera factible completo a pie. Me hubiera gustado intentarlo, rememorando el paso de los antiguos romanos por la "via Heraclea" que se supone unía Gades con el templo de Melkart, antiguo Hércules, pero la avalancha de gente era tal que me conformé con observar a distancia.
El día era maravilloso de sol, de luz, sin viento, de aguas en calma y la marea era realmente baja. Merecía la pena estar allí.
A la vuelta, me asomé al paseo marítimo de Puerto Real, donde la bahía casi se había quedado sin mar y las indolentes barcas de pesca adoptaban extrañas posturas al quedar varadas en el fango, conformando un insólito paisaje.
Ya de noche, en casa de mi cuñado, a las afueras de Jerez, contemplábamos la "super luna" mientras degustábamos una copa de Jerez. Había que celebrarlo.

lunes, 7 de marzo de 2011

PUENTE DE ANDALUCIA EN GRANADA

Aprovechando el carro nuevo,que con suerte estaremos pagando durante los próximos lustros, nos fuimos en plan familiar a la capital granaína, una vez más invitados por nuestros pacientes amigos Belén y Mile.
Granada nos recibe con un blanco telón de fondo: la sierra, que asemeja una inmensa nube de algodón dominando las fértiles llanuras de la vega.
Contemplamos el espectáculo desde el restaurante giratorio situado frente al parque de las ciencias, visitas ambas más que recomendables en la moderna Granada.
También disfrutamos de hermosas vistas en la ermita de Tres Juanes, en lo alto de un cerro de la sierra Elvira, a donde llegamos por la autovía A92 muy cerca de Atarfe. Mirador excepcional de día y de noche, que además cuenta con un restaurante magnífico.
El domingo hicimos la ruta a Quéntar, llegando hasta el embalse y cogiendo luego un carril de tierra rodeado de almendros y cerezos en flor hasta Güejar Sierra, pasando junto al cortijo de la Argumosa, hotel rural con una pinta estupenda, en un edificio del siglo XVII. En Güejar comimos choto en la Fabriquilla, junto al río Genil, y luego seguimos por Haza Llana hasta salir al centro de visitantes del parque de Sierra Nevada, el Dornajo, en donde la nieve ya era abundante.
El regreso a la capital lo hicimos por El Purche y Monachil, con bonitas vistas de la baja montaña granadina. Un paseo estupendo, en coche y con algo de caminata a pie.
El resto del tiempo ya se sabe, bares y tapas de Granada, cuya fórmula no me canso de elogiar. El León cerca de Plaza Nueva, el Soria en plaza Trinidad, casi todos los de la calle Nava (esta vez repleta de turistas), y por supuesto el paseo obligado por el Albaycin,mirador de San Nicolás y bar Torcuato.
Me encanta Granada, y si es con Mile y Belén, mucho más.

lunes, 14 de febrero de 2011

EN FEBRERO, EL PINSAPAR

Todos los años por estas fechas el club Sierra del Pinar organiza su tradicional travesía del Pinsapar, y casi siempre me toca a mí llevarla. Como se trata de una salida varias veces reseñada en este blog (ver entradas antiguas), tampoco me voy a extender mucho.
Fuímos más de cincuenta personas, muchos de ellos por primera vez a conocer este hermoso bosque, reliquia botánica única en el mundo.
El día estuvo frío y amenazó lluvia, pero no empezó a caer agua hasta que pisamos las primeras calles de Benamahoma.
Me llamó la atención el hecho de cruzarme con varios grupos en el sendero, y me dió por sumar,...alguien sabe cuál es el cupo del Pinsapar ahora? Ya no son las 60 personas de antes? es cierto que quieren ampliar el cupo o es que lo han ampliado ya?
Bueno, dudas aparte, pasamos un buen día.
Como decía mi buen amigo Gori, el Pinsapar nunca cansa.

domingo, 23 de enero de 2011

INVIERNO EN LOS LLANOS DEL REPUBLICANO

Desde hace tres años, escogemos un día y nos vamos a la sierra en plan familiar, en una suerte de actividad deportivo-gastronómica, que cada día gana más adeptos. Lo malo es que esta vez la meteo se nos puso en contra y desde el principio tuvimos de todo: frío, lluvia, viento y hasta algo de nieve.
La ruta elegida para la ocasión fue la de los llanos del Republicano, partiendo del puerto de las Viñas, frente a Villaluenga del Rosario. Bajamos al llano y lo cruzamos, yendo luego a buscar la sima del mismo nombre, a cuya boca nos asomamos. Tras una breve parada, pues el frío aprieta nos vamos de vuelta, pero en vez de usar el mismo camino damos un buen rodeo al cerro de Galapagar, volviendo luego por el encinar hasta encontrar de nuevo la pista, en la que nos vuelve a pillar la lluvia.

El final de fiesta lo hacemos en el área recreativa de las Covezuelas, con un festival culinario donde no faltó de nada: croquetas de Mariangeles, sangre con tomate de Mercedes, canapés de pavo de Viki, empanada de Belén, Keftas de Anamari y huevos con mayonesa y costillas guisadas de Charo, incluso calientes, todo ello regado con Huerta de Albalá y otros caldos.

Un día estupendo, eso sí, con mucho frío y mucho barro por toda la sierra. Fuimos unas 25 personas, entre familiares y amigos, y un perro, Curro, que se lo pasó en grande.

domingo, 16 de enero de 2011

LA SIERRA DE LOS PINOS

Primera excursión colectiva del año con el club Sierra del Pinar, en esta ocasión al macizo de Los Pinos, última cumbre importante del parque natural de la Sierra de Grazalema, al sur.
Partimos de las inmediaciones de la casilla de las Pulgas, en el km. 92 de la carretera de Cortes, de donde arranca un senderillo que sube ferozmente en dirección a la zona de collados conocida como la Tarayuela. Alcanzados dichos collados, nos vamos desviando a la izquierda hasta salir a la cumbre de Los Pinos, a 1.395 m. de altitud, y por donde pasa el límite de Cádiz y Málaga.
Junto a la cumbre hay un lugar mágico, un pequeño rellano donde hay dos cedros, (bueno, ya sólo uno está vivo), que se supone fueron plantados por el cura de Cortes en los años cuarenta. El sitio es ideal y aquí paramos a comer, con excelentes vistas de los llanos de Líbar y un estupendo ambiente.
La bajada la hacemos hacia el pueblo de Cortes, primero por Breña Oscura, un precioso bosque de encinas que sorprendió a todo el grupo, por su belleza.
Luego por los Llanos de Labranza, altas planicies hoy cubiertas de retamas.
Y finalmente, por una bonita garganta que nos lleva hasta el mismo pueblo, en cuyos alrededores abundan los almendros, que muestran sus primeras flores.
En resumen, un día perfecto, con sol radiante, buena temperatura, la sierra en todo su esplendor y un grupo de más de cincuenta amigos.
¿Quién da más?

martes, 14 de diciembre de 2010

ACAMPADA EN LAS PRESILLAS

Para hablar con propiedad, deberíamos decir que fue un vivac, y no una acampada lo que hicimos un grupo de treinta amigos del club Sierra del Pinar, en el llano del Endrinal, también conocido como las Presillas, cerca de Grazalema, y todo ello gracias a un permiso especial de la Agencia de Medio Ambiente, premio a la solvencia y veteranía de nuestro club.
Debido a otros compromisos, mi amigo Chema Baurre y yo nos incorporamos el sábado por la noche, subiendo desde el pueblo en plena noche, a la luz de nuestros frontales, bajo la oscura sombra del Peñón Grande.
La velada nocturna fue estupenda, con gran ambiente de camaradería y con muchas viandas de unos y otros, sobre todo de Joaquín, nuevo miembro de la Directiva del club, que trajo comida para una semana.
El domingo se unieron más amigos y subimos al Simancón y luego al Reloj, cumbres gemelas del Endrinal, ambas algo por encima de los 1.500 m. de altitud. Luego bajamos a la Charca Verde y volvimos por el sendero que rodea la base del Reloj hasta terminar de nuevo en Grazalema.
Buen tiempo, algo nublado pero con temperatura agradable.
Magnífica actividad para poner fin montañero al año.

sábado, 4 de diciembre de 2010

ASCENSIÓN AL TERRIL (1.129 m.)

Hace años, a la vuelta de una reunión de la Federación Andaluza de Montaña en Granada, mi amigo José Manuel Amarillo y yo subimos al peñón de Algámitas, bonita cumbre situada al norte de los macizos de Grazalema y Ronda.
He tenido que esperar hasta ahora para subir a su hermano mayor, el Terril, que por un metro de diferencia es la cima más alta de la provincia de Sevilla.
Como viene siendo habitual en estos días, me fui sólo y en la moto, en dirección Olvera y luego hacia Pruna. Desde aquí sale una carretera que se dirige al pueblo de Algámitas y que sube en grandes lazadas hasta el puerto Zamorano. Antes de dicho puerto, a la izquierda aparece una ermita, donde aparqué el vehículo.
Hay que subir por la carretera durante escasos diez minutos, atentos a una casa situada en el otro margen. Justo al acabar la valla que rodea la finca, un pequeño hito marca el inicio de un delgado sendero, que hay que tomar en sentido ascendente. El sendero nos lleva hasta un collado en el que encontraremos un prado y un viejo pluviómetro, señal inequívoca de que estamos en el buen camino.
A partir de aquí afrontamos por derecho la subida del primer resalte de la montaña, por pequeñas veredas hechas del paso de las cabras pero sin pérdida posible. Una vez arriba, el segundo resalte se rodea por la izquierda, pasando cerca de una especie de caseta ubicada en lo alto.
Un nuevo resalte se presenta, que yo afronté directamente creyendo que sería la cima. Al llegar arriba, la loma se alarga y de pronto ves que la verdadera cumbre está más adelante, con un poco de bajada hasta un nuevo collado y repecho final hasta el vértice geodésico.
El Terril es un mirador extraordinario, por lo que recomiendo subir en días muy claros, como éste que yo disfruté: se ven las sierras del Pinar y del Endrinal, al fondo las sierras de Líbar y la sierra de las Nieves, haciendo honor a su nombre y engalanada con un delicado manto blanco.
Hacia el norte, el vecino y mencionado peñón de Algámitas, y las planas y fértiles tierras sevillanas, que se pierden en el horizonte.
Una ráfaga de frío viento del norte me saca del silencio y del solitario embelesamiento en el que hoy me encuentro, y emprendo la bajada, esta vez sí, rodeando las cimas intermedias.
Bonita excursión, que se completa en unas tres horitas cortas.
El paseo en moto también bonito, por esas curvas de Olvera que tanto me gustan.

jueves, 25 de noviembre de 2010

RONDA LA VIEJA

A unos 20 kms. de Ronda se encuentra el yacimiento arqueológico de Acinipo, uno de los lugares más curiosos de nuestra serranía. Ocupado desde el neolítico, este asentamiento encuentra su esplendor en la época romana, (siglo I d.c.), época en la que se construyeron sus más grandes y famosos edificios.
Acinipo, popularmente conocida como Ronda la Vieja, fue una importante ciudad con un recinto amurallado en la que incluso se llegó a acuñar moneda.
La construcción más conocida es el teatro, con su graderío excavado en la propia roca, aprovechando la pendiente, y con su escenario, bastante bien conservado.
También son interesantes las termas, que conservan restos de las conducciones de agua y algunas columnas.
El lugar tiene cierta magia, en lo alto de una elevada meseta, protegido al oeste por un vertical tajo calizo, con unas vistas preciosas en todas direcciones, en especial hacia el macizo de Grazalema.
Paseando sólo por este enclave, puede uno imaginarse cómo sería la vida en él hace tantos y tantos siglos. Hoy, sólo los buitres señorean su cielo, mientras un rebaño de mansas ovejas pasta entre las ruinas.
Me fui hasta Acinipo en moto, aprovechando un claro entre tormentas, dando un paseo de 250 kms. por Olvera, Torre Alháquime, Setenil de las Bodegas y Ronda.
Un buen día, aunque algo solitario. Lo único negativo es el estado de abandono del yacimiento, con un aburrido guarda en la entrada, que no da ninguna información y con una infraestructura escasa y deteriorada. Típico de Andalucía.

MARINERO EN TIERRA

Je suis désolé, -que diría el gabacho-.
Mis amigos Faustino, Adolfo y Manolo Márquez, compañeros habituales de montaña y asiduos de este blog, se han largado de viaje a Colombia. Van a hacer un trekking por Ciudad Perdida, en la Sierra Nevada de Santa Marta, van a intentar la ascensión del nevado Tolima, de cinco mil metros de altura, y para acabar, van a realizar una travesía por la selva hasta Perú.
Poca cosa...
Y yo aquí. Con días de vacaciones pero en casa. Este año mi economía no daba para tanto. Luego vienen los que me dicen que vivo como un marqués, que siempre estoy de un lado a otro, que hago lo que me da la gana. Pues no. Esta vez, no.
Seguro que no soy el único que me siento así. Al menos todo el equipo de la anterior expedición del 2008 nos hemos quedado con las ganas: Mayolín, Roberto, Nacho, Pepe Rober, Juan Carlos, Lolo,...
En cualquier caso, el motivo de esta entrada es desear la mejor de las suertes a mis compañeros. Que disfruten del viaje. Que lo vivan y lo disfruten como lo que es: una oportunidad única en la vida. Y que luego vuelvan y nos lo cuenten.
Brindo por vosotros. Ojalá os acordeis de mi en algún momento. Yo pienso en vosotros casi cada día.
Suerte.

lunes, 1 de noviembre de 2010

TEMPORAL EN LA TORRECILLA

Aunque la previsión meteorológica no era muy halagüeña, decidimos arriesgarnos a una ascensión rápida a la Sierra de las Nieves, por la vertiente sur, desde la localidad de Yunquera, (Málaga).
Salimos de Jerez a las siete de la mañana y aproximadamente a las diez estábamos dejando el coche en puerto Saucillo. Las nubes se aferran a los picos, aunque un fortísimo viento del norte lucha por llevárselas. El panorama es bastante tétrico pero aún así comenzamos a caminar por una hermosa cañada de Pinsapos, que se encuentran en esta época cargados de piñas.
A ratos llueve, incluso llega a granizar un poco, pero lo peor es el viento que casi nos tira, debe tener rachas de más de cincuenta nudos.
Vamos subiendo muy abrigados, con la capucha puesta y guantes, pues la sensación térmica es muy baja.
Algunos pinsapos tienen hojas nuevas, en las que puede apreciarse claramente el tono azul famoso de este pinsapar.
Cuando asomamos a las zonas altas, por encima de 1.700 metros, nos damos cuenta de que resulta comprometido seguir: el viento es insoportable, la visibilidad muy escasa y además llueve de forma horizontal. Estamos muy cerca de la cima de los Enamorados cuando decidimos volver.
En el descenso, una vez dentro del bosque, no se está tan mal, y por eso hacemos una variante por el sendero de puerto Bellina e investigamos un poco el sendero GR que se dirige hacia El Burgo, (interesante).
Aprovechamos el día todo lo que podemos pero la lluvia insiste y hace bastante frío. Finalmente terminamos en el pueblo de Yunquera. Visitamos la famosa bodega "El por fin", (ya mencionada en este blog, ver salidas antiguas), donde nos informan que Antonio, su dueño, un personaje entrañable, falleció el pasado verano.
Su yerno continúa con el negocio, el local sigue siendo encantador, aunque creo que el vino ya no está tan bueno y es que el viejo era mucho viejo.
Me acompañaron en esta salida Roberto, Fausti y el sr. Márquez.